
Fimel, importante empresa de diseño y fabricación de instalaciones de pintura industrial activa en el mercado portugués e internacional, cuenta ya con ocho años de experiencia en el mercado de la fabricación de estufas fitosanitarias para el tratamiento de las paletas de pino (fig. 1).
La empresa, con sede en Aguada de Cima (Águeda, Portugal), es conocida por dar a los usuarios industriales de instalaciones de pintura la plusvalía de soluciones a medida: ha añadido a sus tradicionales sectores de actividad, la fabricación de estufas de tratamiento fitosanitario.
«Trabajamos todos los días con el objetivo claro de que tenemos que servir el mercado industrial con el máximo de calidad, presentando la plusvalía que estudiamos y creando proyectos que se conformen con sus necesidades. Es esto que nos califica en el sector de los tratamientos de las superficies y de la madera», explica Leonel Rocha, socio gerente de Fimel.
Junto al diseño y fabricación de las instalaciones de tratamiento de las superficies, Fimel proporciona todas las actividades relacionadas
con la instalación y asistencia pos-venta de las líneas, y de las correspondientes máquinas y equipos, así como de los hornos y estufas para tratamientos térmicos y químicos de cualquier tipo de material: metales ferrosos y no ferrosos, polímeros termo plásticos y termoendurecedores, madera. Paralelamente, lación, poseyendo para ese de aplicación de recubrimientos en polvo.
Sin embargo, la fabricación de estufas fitosanitarias es el más reciente desafío técnico de la empresa (fig. 2).
Curiosamente, la norma elaborada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) –se identifica como NIMF 15, directivas para reglamentar el embalaje de madera utilizado en el comercio internacional-entró en vigor en Marruecos ocho años antes que en la Unión Europea. Este hecho hace que, en este momento, Fimel cuente ya con esos mismos ocho años de experiencia en la construcción
e instalación de estufas fitosanitarias, ya que fue una de las primeras empresas europeas a suministrar al mercado marroquí.
«En ese aspecto -aboga Leonel Rocha- el mercado de Marruecos actuó más rápidamente que el mercado europeo. Hace ocho años que es obligatorio en aquel País que todas las paletas destinadas al transporte de mercancía fabricadas con pino sean debidamente desinfecta das antes de su utilización.
Como poseíamos un gran know-how en áreas muy similares a ésta –sigue Leonel Rocha explicando el porqué de este desafío técnico de Fimel - entendemos que este sería un nicho de mercado que debíamos explorar. Lo hicimos y ahora, tras ocho años de experiencia, acaba por diferenciar de nuestra potencial competencia».
En este momento, Fimel está preparada para suministrar a los mercados las mejores soluciones y las más avanzadas (fig. 3)
De acuerdo con Leonel Rocha, el tratamiento de las paletas puede ser conseguido a través de dos formas, choque térmico o fumigación.
«Fimel optó por el primero –dice nuestro interlocutor-porque se trata de un proceso más rápido, inmediatamente más ventajoso para el cliente, hasta porque presenta una flexibilidad de gestión mucho más eficaz, lo que se considera como otra importante plusvalia (fig. 4). Aunque la norma haya entrado en vigor hace poco, Fimel instaló ya más de 30 máquinas, lo que es significativo, porque cumplimos ya integralmente todos los requisitos existentes en la ley para este tipo de máquinas y procesos».


Según la norma NIMF 15, en condiciones de funcionamiento de una cámara de tratamiento con una fuente de calor es necesaria la presencia de sondas y sensores de medición de la temperatura y de un sistema automático de registro de los parámetros fundamentales de las condiciones de tratamiento. De acuerdo con la norma NIMF 15, el embalaje de madera debe calentarse de modo que el centro de la madera alcance una temperatura mínima de 56 ºC durante un periodo mínimo de 30 min. Para eso, se debe controlar la temperatura en el centro de la madera mediante la colocación de sondas (termoresistencias) introducidas en el centro de las piezas de mayor grosor (fig. 5).
Para que el tratamiento sea válido es necesario que ninguna de las sondas registre, en ningún momento, temperaturas inferiores a 56 ºC durante un intervalo de tiempo continuo de 30 min. Las soluciones Fimel contemplan todas estas premisas (fig. 6). Actualmente, la empresa dispone ya de una gama de 4 estufas diferentes (fig. 7): el usuario puede eligir la estufa que mejor irá a servir sus necesidades, siendo la diferencia entre ellas, sobre todo la capacidad. Las más pequeñas tratan cerca de 240 paletas a la vez, mientras que la mayor alberga 1500 (fig. 8).
A mercé de las necesidades que comienzan ahora a existir en los mercados internacionales, Leonel Rocha cree que esta solución de Fimel será un éxito. “En este momento –subraya Leonel Rocha-es ya una obligación de ley que todas las paletas para transportes fabricadas con pino tengan que ser tratadas. En muchos Países hay empresarios que aún no conocen esta realidad y no en todos los mercados la vigilancia es estricta. Pero esta es una norma que será realmente obligatorio cumplir debido a las implicaciones fitosanitárias que comporta no hacerlo y es bueno que todos los empresarios que usen paletas tengan esa conciencia, de otra forma, se arriesgan a algunos disgustos en el futuro». Los talleres de Fimel están ya listos para el consecuente aumento de producción, sin que eso afecte a sus plazos de entrega.

«Nuestro esquema de construcción ya está perfeccionado, siendo rápido y modular. En este momento, desde que nos llega un encargo hasta la instalación final son necesarios entre 30 y 45 días solamente. Hoy día, nuestras estufas están construidas con perfilados de aluminio, lo que le confiere fiabilidad y durabilidad. Por encima de todo -asegura Leonel Rocha-nuestra apuesta es claramente por la calidad y consecuente satisfacción total de nuestros clientes (fig. 9)».
«Fimel se identifica en la estrategia de continua aproximación a las reales necesidades del mercado industrial –sigue nuestro entrevistado- confiando también en las ventajas que proporciona trabajar en asociación con varias empresas portuguesas e internacionales altamente calificadas en las más diversas áreas técnicas, garantizando de esta forma una vasta gama de soluciones, lo que permite a los clientes un grado de satisfacción bastante elevado. En este sentido, como grandes compañeros de trabajo, con los cuales tenemos acuerdos de cooperación para un desarrollo sostenido y la aplicación de las nuevas tecnologías, Fimel trabaja con Wagner Itep, Futura, Sodeca, Mecair, Freudenberg, Eclipse, entre muchos otros.
Ponemos a disposición de los usuarios industriales instalaciones, máquinas y equipos de vanguardia para el control riguroso y más eficiente de los procesos de tratamiento, aumentando significativamente la calidad del producto final. Ofrecemos también soluciones para monitorización y diagnóstico de averías a distancia (soluciones de telemantenimiento) que permiten a nuestros técnicos especializados la corrección en tiempo real de los posibles problemas, sin que exista la necesidad de desplazar un equipo de mantenimiento. A través de estas tecnologías -concluye Leonel Rocha- garantizamos a nuestros clientes una reducción drástica de los tiempos de inactividad de las líneas y máquinas, independientemente del País donde son instaladas, bien como un mantenimiento de muy bajo coste. Movidos por estos hechos, estamos continúa e ininterrumpidamente desarrollando nuestro know-how para proporcionar en el futuro sistemas que incorporen un valor añadido cada vez mayor».
BdM Barnizado de la Madera, año XI, n. 34 Julio-Agosto-Septiembre 2009
| Adjunto | Tamaño |
|---|---|
| tratamiento_fitosanitario_madera_ES.pdf | 334.78 KB |